El Administrador de Tareas es un programa informático de los sistemas operativos Windows que se encarga de proporcionar información sobre los programas y procesos que se están ejecutando en el equipo y sus medidas de rendimiento. El Administrador de Tareas hace las veces de gestor de procesos, servicios, aplicaciones, y monitor del sistema.

Administrador de Tareas: Gestor y Monitor del Sistema

El Administrador de Tareas es usado para supervisar el rendimiento del equipo, iniciar o cerrar un programa o proceso que no responde. Si el usuario se encuentra conectado a una red, también puede usar el Administrador de Tareas para comprobar el estado de la red y ver cómo está funcionando.

Para abrir Administrador de Tareas, se debe hacer clic con el botón derecho del mouse en la barra de tareas y luego hacer clic en Administrador de Tareas. Podemos realizar el mismo procedimiento presionando las teclas CTRL+ALT+SUPR y haciendo clic en el Administrador de Tareas. En algunas PCs también podemos llegar al administrador presionando las teclas CTRL+MAYÚS+ESC.

El Administrador de Tareas se compone de varias pestañas como aplicaciones, procesos, rendimiento, red y usuarios.

Para salir de un programa hagamos clic en la pestaña “Aplicaciones”, luego hacemos clic en el programa del cual deseamos salir y después en “Finalizar Tarea”. Es importante mencionar que al salir de un programa se perderán los datos no guardados.

Administrador de Tareas: Gestor y Monitor del Sistema

Para iniciar un programa, hacemos clic en “Tarea Nueva”. En el cuadro de diálogo “Crea una tarea nueva”, hacemos clic en “Examinar”. Buscamos y seleccionamos el programa deseamos iniciar y hacemos clic en “Abrir” y después en “Aceptar”. Te interesará saber que este procedimiento es muy parecido a iniciar un programa con el comando Ejecutar del menú Inicio.

Para cambiar a otro programa hacemos clic en el programa y luego en “Pasar a”.

Para terminar con procesos, en la pestaña “Procesos” y hacemos clic en el proceso que deseamos finalizar y a continuación clic en “Terminar proceso”. Hay que tener en cuenta que cuando se finaliza un proceso se perderán los datos que no se hayan guardado. Además si finalizamos con un proceso del sistema, puede que un componente del sistema deje de funcionar correctamente.

¿Cómo supervisar el rendimiento del equipo? Hacemos clic en la pestaña “Rendimiento” y apreciaremos una representación dinámica del rendimiento del equipo, es decir gráficos para el uso de CPU y de memoria; número total de identificadores, subprocesos y procesos que están ejecutándose; y el número total de kilobytes utilizados para la memoria física, del núcleo y de confirmación.