Los lenguajes de programación nacieron hace muchos años para simplificar las distintas operaciones que deseemos realizar en un ordenador. El día de hoy el post está dedicado al “Lenguaje de consulta estructurado” o SQL (Structures Query Language). Vamos a hacer un repaso por sus orígenes y significado.

El SQL es un lenguaje declarativo que accede a base de datos y que permite realizar distintos tipos de operaciones dentro de estos datos. Las principales características de este lenguaje es el poder manejar a la perfección consultas de álgebra y cálculo relacional con la finalidad de recobrar de manera rápida la información solicitada en una base de datos. Al mismo tiempo permite efectuar cambios en las mismas.

Sus orígenes se remontan a la década de 1970 relacionados desde el principio a las bases de datos relacionales. Su creador F.Codd plantea un modelo relacional ligado a un sublenguaje de acceso a datos bajo un cálculo de predicados.

Partiendo sobre este concepto, la IBM definió el lenguaje SEQUEL (Structures English Query Language) que posteriormente fue mejorado por el “Sistema de gestión de bases de datos” (SGBD) un proyecto experimental System R, desarrollado en 1977. Después de estas iniciativas es en 1979 que Oracle lo trató como producto comercial.

Es así que el SEQUEL ayudó al SQL (la versión evolucionada del primero) y el SQL se convirtió en el leguaje por excelencia para todos los sistemas de gestión de bases de datos relacionales que vieron la luz en los años posteriores. Su estandarización se produjo en 1986 por el ANSI que terminó por crear una versión estándar bajo el nombre de “SQL 86”. Un año después también fue adoptado por la ISO.

En la actualidad el SQL es el estándar de facto que está presente en gran parte de los SGBD comerciales. Si bien la variedad de aditamentos particulares que traen las distintas implementaciones comerciales del lenguaje es “extensa”, el soporte estándar SQL-92 es lo suficientemente general y amplio.