Cuando tomamos una fotografía y queremos imprimirla o utilizarla en algún dispositivo pensamos en el tamaño, pues muchas veces éste necesita ser reducido. El caso más común se da cuando necesitamos enviar imágenes a través del correo electrónico y también cuando las queremos publicar en páginas web y blogs. En este post aprenderás a reducir el tamaño de tus fotos sin necesidad de caer en la práctica errónea de usar otra imagen en lugar de reducir el tamaño de una manera rápida y eficaz.

reducir tamaño foto

Comenzaremos encendiendo el ordenador, y pasamos a la memoria la imagen que queremos reducir. Por lo general el formato más común entre las fotos es el JPEG, si tu foto no tiene este formato, solo tienes que guardarla con la extensión “.JPEG”.

A continuación abriremos un programa de edición de fotografía. Todo ordenador cuenta con un editor por defecto y otros programas normalmente instalados. Algunas de las opciones más convencionales son Windows Photo Gallery, Microsoft Paint y Adobe PhotoShop. Hacemos clic donde dice “Archivo” y luego en “Abrir”.

Nos aparecerá una ventana donde buscaremos la imagen JPEG que guardamos para reducir. De preferencia te aconsejamos guardarla en el “Escritorio”.

¿Cómo Reducir el Tamaño de las Fotos?

Ahora seleccionamos la opción para “Editar” la imagen. Selecciona la opción de cambiar el tamaño de la imagen; ésta puede variar de acuerdo al programa de edición que estés usando.

De esta manera podrás reducir la imagen al tamaño adecuado. También puedes ajustar el alto y ancho de la imagen; y ajustar el tamaño de los pixeles en el formato JPEG.

Por último guardamos la imagen (nuevamente con extensión JPEG) cuando hayamos terminado la edición. Si queremos evitar sobrescribir la imagen original, solo tenemos que cambiarle el nombre al archivo. De este modo te quedará la imagen inicial para cualquier otro cambio que necesites.