A pesar que la tecnología avanza constantemente, existen casos como la tecnología NFC que aún conviven y tienen para rato en este mundo. El NFC se dejó apreciar desde el 2008 cuando aparecieron los primeros periféricos que hacían unos de la tecnología combinada con el Bluetooth y en la actualidad ha progresado demasiado y más de uno la conoce. En este post trataremos más acerca del NFC.

NFC: ¿Qué es y cómo funciona?

La tecnología NFF está presente en el Nexus S y el gigante Apple también tiene preparado proyectos para ella, explotando sus bondades como tecnología inalámbrica de corto alcance. El nombre para las siglas NFC es “Near Field Communication” y funciona en la banda de los 13.56 MHz (la cual no requiere licencia para emplearla) y deriva de las etiquetas RFID de las que estamos seguro has escuchado alguna vez, ya que están presentes en los sistemas de seguridad de tiendas físicas.

En un principio NFC fue pensada como una plataforma para teléfonos y dispositivos móviles; la tasa de transferencia de esta plataforma abierta puede alcanzar los 424 kbit/s; por esta razón está más enfocada a la comunicación instantánea con identificación y validación de equipos/personas.

NFC: ¿Qué es y cómo funciona?

El punto fuerte del NFC radica en la velocidad de comunicación, no necesita emparejamiento previo. El punto en contra es que el alcance de la tecnología NFC se mueve solo en un rango de 20 cm. Sin embargo su uso es transparente a los usuarios, y los equipos con tecnología NFC son capaces de enviar y recibir información al mismo tiempo.

Existen dos modos de función para la tecnología NFC: la primera es el “Activo”; donde ambos equipos dotados de chip NFC forman un campo electromagnético para intercambiar datos. Y el otro es el modo “Pasivo” donde solo está activo un dispositivo y el otro se sirve de su campo para intercambiar información.