
El woofer no presenta una forma demasiada elaborada externamente, siendo similar a cualquier parlante que conozcamos, pese a ello internamente llega a contar con todo un sistema que llega a conectar diversos elementos como boninas e imanes, los cuales son el motor para que funcione el aparato electrónico. Como curiosidad antes de terminar tengamos en cuenta el origen de la palabra woofer, siendo prácticamente una derivación del sonido onomatopéyico de los perros al ladrar (woof) como se llega a conocer y escribir en inglés, dando a querer dar a entender el sonido grave que estos suelen realizar. Su uso se combina con los subwoofers para una experiencia más completa.